Moler el grano para obtener harina es una de las actividades humanas más antiguas.
Hoy en día, es un producto que encontramos en todas las cocinas o que utilizamos para diversas preparaciones, pero, por lo cotidiano y la poca personalidad, ha acabado perdiendo el valor que le corresponde.
Por este motivo, hemos hecho una selección de las harinas de mejor calidad para aportar a tus platos la riqueza que se merecen.
Distintas variedades de harinas de calidad
Espelta integral ecológica: Grano de espelta cultivado siguiendo la normativa de cultivo ecológico.
El resultado es una harina con todas las propiedades de un trigo antiguo, con más proteínas, vitaminas y minerales, y con toda la fibra.
Ideal para hacer pan.
Brisa: Harina de fuerza con muy buena elasticidad y extensibilidad, ideal para procesos que requieren una fermentación moderada. Es la indicada para hacer bollos, la coca de San Juan, el roscón de Reyes y hojaldre.
Tritordeum: Harina de un nuevo cereal que nace del cruce natural entre un trigo duro europeo y una cebada chilena silvestre.
El resultado es un cereal panificable más rico en nutrientes que el trigo convencional y con un índice de gluten tan bajo como el trigo del corazón, lo que lo hace apto para personas con intolerancia al trigo pero no para los celíacos.
Biscuit Royal: Es una harina floja, muy fina y rica en almidón. Ideal para elaborar bizcochos y magdalenas, es decir, para procesos sin fermentación.
Moulin de Colagne T80: Es la estrella de las harinas, por las características de sabor, de salud y de vitaminas…
Se trata de una harina francesa que se produce en un molino con unas piedras centenarias que ruedan a una velocidad muy baja, haciendo que conserve intactas todas las propiedades del grano. Con este método, se consiguen producciones muy limitadas pero de una calidad muy elevada.






